Cómo irse de vacaciones sin gatos y no morir en el intento

gatos y vacaciones

Esa es la cuestión que nos hacemos cada año cuando llega la época estival, ¿Cómo me voy a ir de vacaciones sin mis gatos?, ¿Cómo los voy a dejar solos en casa?, ¿Me echarán de menos tanto como yo a ellos?

Estas cuestiones y otras son las que se me pasan por la cabeza cada vez que llegan las vacaciones. De hecho, unas semanas antes ya estoy en modo “pesada a tope”, abrazándoles y dándoles besos a todas horas para intentar resarcir esos días que no voy a estar con ellos.

Pero este año, por primera vez en muchos años, nos hemos planteado la opción de llevarnos a Niko y a Sua de vacaciones con nosotros. Fue una idea que se nos pasó por la cabeza porque, por un lado, Niko iba a estar dos semanas sin nosotros por primera vez [hace un año que le adoptamos] y por otro lado, yo lo paso bastante mal cada vez que les dejo. Les hecho mucho de menos [creo que más de lo que me echan de menos ellos a mi…]. Pero tras darle vueltas a la idea, descartamos esta opción. En nuestro caso particular por Sua. Cada vez que la metemos en el trasportín lo pasa francamente mal. Y sí, hemos probado desde rociar con Feliway el trasportín hasta darle una pasta especial con hierbas relajantes [tipo malta], pero nada ha funcionado. Se agobia mucho, empieza a jadear, a echar espuma por la boca, a vomitar y a veces se mea y se hace caquitas. Vamos, ¡todo un show! Y yo, pues os podéis imaginar… un mar de lágrimas al verla así. Así que descartada la idea y pensando que lo hacemos por su bien, decidimos otro año más, dejarles en casita.

¿Quién cuida de los peludos?

Solucionado el primer dilema, nos planteamos el segundo. ¿Quién se va a ocupar de nuestros gatos en vacaciones?

En nuestro caso, recurrimos a mi padre. Este año, como todos los anteriores le volví a tantear para contratar a alguien que se ocupara de ellos, sobre todo por los problemas que tiene Niko de movilidad. Hemos mejorado mucho el “momento arenero” pero aun así , alguna vez ,el pobre se mea en la patita que no mueve o se hace caquitas en el borde exterior del arenero. Y como mi padre no anda muy ágil nos planteamos contratar a alguien de la asociación con la que tenemos más relación para cuidar a nuestros peludos mientras no estamos. Pero, de nuevo, mi padre se negó porque quiere sentirse útil y porque, siempre que estén en mi casa, le gusta estar con los gatetes.

Así que ha sido mi padre el que ha estado con ellos, les ha limpiado la arena, les ha puesto latitas y se han hecho compañía mutuamente. Para la comida seca tenemos una tolva que tiene una capacidad para 5 kg de pienso [nos hemos ido dos semanas y para dos gatos ha sobrado comida] y también tenemos una fuente de agua con una capacidad de 5l [ en este caso les ha llegado bastante justa. No ha sido necesario rellenarla, pero el depósito estaba vacío. Tenían sólo agua en la zona de reserva]

gatos y vacaciones

Regreso a casa y sorpresa incluida

¡Y llegó el día de volver de las vacaciones! Siempre es una mezcla de sensaciones. Por un lado, pena ya que significa la vuelta a la rutina, pero por otro lado la alegría de volver a ver a nuestros gatetes. Y como ya he dicho anteriormente, en la segunda semana ya les empiezo a echar de menos. Así, que el momento “entrada en casa” es muy especial. Llegamos un sábado y no se despegaron de nosotros en todo el fin de semana restante. Pedían mimos a todas horas, nos seguían por casa y , por supuesto, tuvieron que dormir con nosotros. Pero lo más espectacular fue que a las dos horas de haber llegado a casa, Niko se plantó enfrente de los dos e hizo caquitas delante nuestro, en el suelo de la cocina para ser más exactos. Es algo que no había hecho nunca, así que pensamos [es un pensamiento nuestro, no lo hemos cotejado con un etólogo] que fue una forma de “castigarnos” por haberlos dejado solos. Niko lleva un año en casa con nosotros [desde los 3 meses] y uno u otro o los dos hemos estado siempre con ellos, por eso pensamos que el estar dos semanas sin vernos se le ha hecho, cuanto menos, extraño.

¿Qué hacéis vosotros con vuestros gatos cuando os vais de vacaciones? ¿Los dejáis con algún familiar/amigo? ¿Van a cuidarlos a vuestra casa? ¿Contratáis a alguien para que se encargue de cuidarlos? ¿Los lleváis a algún hotel para animales?

¡Animaros a comentar vuestras experiencias!

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